Cuidar nuestra piel se ha convertido en uno de los hobbies más extendidos por muchas personas. A través de YouTube e Instagram podemos conocer multitud de mascarillas industriales en gran cantidad de tiendas con el fin de encontrar la que mejor se adapte a nuestro rostro.

Sin embargo, las caseras pueden desempeñar una función similar, aunque pueden provocar alergias.

Las mascarillas faciales realizan numerosas funciones a la hora de eliminar arrugas, acabar con líneas de expresión, añadir luz al rostro e hidratarlo. Conocer nuestra piel es fundamental para saber qué remedio es mejor para ella, puesto que a todos no nos sirven las mismas y pueden causar estragos en la piel.

Todos los días debemos realizar una serie de pasos fundamentales en nuestro rostro:

Limpiar es el primordial antes de aplicar un producto. Es importante puesto que el exceso de suciedad se acumula en los poros creando impurezas y exceso de sebo. Usar un limpiador facial y un buen tónico serán nuestros mejores aliados para combatirlo.

Hidratar es otro de los pasos más recomendables. Las cremas que cumplen esta función se usan para recuperar perdidas de agua, vitaminas y minerales. Si tu piel es grasa también es recomendable hidratarla, pero deberás buscar productos especializados en equilibrar las glándulas sebáceas. En el caso de pieles secas, habrá que hidratar y nutrir con otra crema.

Por último, debemos reforzar en el caso de que aparezcan arrugas gracias a sérums o mascarillas.

El tipo de mascarilla y la frecuencia dependerá del tipo de cutis y la edad de la persona y es importante acudir a un especialista para que nos informe debidamente antes de aplicar ninguna mascarilla.

Para deshacerte de los granos puedes aplicar esta mascarilla:

Parte en trozos una zanahoria, cocínala con agua y haz un puré para aplicarla en el acné. Otra idea es machacar una aspirina y mezclarla con agua hasta conseguir una pasta que aplicaremos con un bastoncillo. Su poder astringente hará que se reduzca considerablemente.

La última consiste en partir un limón por la mitad, extraer un poco de zumo, añadirle media cucharadita de azúcar y un poco de aceite. A continuación se pasa por la cara y se mantiene cinco minutos. Transcurrido este tipo se aclara el rostro.

Si deseas afinar tu piel deberás usar una mascarilla de huevo y miel. Bate una clara de huevo y añade una cucharada de miel y un poco de zumo de limón. Deberás mezclarlo bien y aplicarlo en el rostro durante 20 minutos.

Para la irritación de la cara deberemos poner un poco de miel y dejarla actuar unos 15 minutos. Posteriormente, la retiraremos con algodón empapado en agua tibia de rosas.

Una mascarilla que se adapta a todo tipo de pieles es la de linaza. Se mezcla con agua y se calienta al baño maría y cuando se haya formado una pasta se retira y se deja enfriar. Cuando esté tibia se deberá aplicar en la cara y dejarse unos 15 minutos.

Para pieles grasas usaremos una mascarilla de fresas. Debemos mezclar media taza de esta fruta y machacarlas con media taza de yogurt natural para aplicarla posteriormente en la cara y el cuello durante 20 minutos. Después, la retiraremos con agua tibia. Ma mascarilla de avena también es muy útil. Debemos mezclar dos cucharadas de avena con leche si la piel es seca y con agua si es grasa hasta formar una pasta suave. La extenderemos en la cara y la dejaremos unos 15 minutos para después enjuagarla con agua tibia.

Por último, para pieles deshidratadas usaremos dos tipos de mascarilla:

Para la primera de ellas, tritura medio aguacate y mézclalo con una cucharada de zumo de limón, otra de nata y dos de zumo de zanahoria. La aplicaremos y la dejaremos actuar unos 20 minutos. A continuación, lavaremos nuestra cara con agua templada.

La segunda mascarilla consiste en machacar un plátano, agregar una cucharada de miel y cinco de harina de avena hasta formar una pasta uniforme. Aplicaremos la mezcla en la cara excepto en la zona de los ojos y la dejaremos durante 15 minutos. Limpiaremos enjuagando la cara con agua de rosas o templada.

Ahora podremos lucir nuestra piel de forma saludable gracias a estos remedios caseros. Sin embargo, es conveniente recurrir a un especialista para que los resultados sean aún más efectivos. Por eso, en Clínica Aliaga contamos con profesionales de la estética que te recomendarán los mejores tratamientos para cuidar la piel de tu rostro y aportarle mayor brillo y juventud.