Cada vez nos preocupamos más por nuestro aspecto físico y en estar más atractivos y guapos. Además, no se preocupan únicamente las mujeres por ello, sino que últimamente los hombres se han sumado al carro de la belleza y pueden adquirir cada vez más productos para su piel.

Una de las recomendaciones para tener una piel perfecta es utilizar cremas y diversos productos cosméticos para mantenerla sana, luminosa y cuidada. Además, es interesante variar las cremas y maquillaje periódicamente y no utilizar siempre la misma marca.

Sin embargo, a veces utilizar un producto nuevo puede traernos consecuencias desastrosas para nuestra piel, sufriendo una reacción alérgica inesperada. Según varios estudios, cerca de un 20% de la población es alérgica a alguno de los componentes de los cosméticos, por lo que es muy importante conocer cuál es el elemento que nos ha causado esa reacción para evitarlo próximamente.

A continuación, os detallaremos una serie de reacciones que no debéis pasar por alto:

Si hemos adquirido un producto de maquillaje nuevo o una crema y tras varios días observamos una fina capa de granitos en nuestra piel que escuece al pasar nuestra mano por ella debes seguir una serie de recomendaciones. Lo más importante es lavarnos bien la cara con agua fresca y dejar descansar nuestra piel durante cinco días. De esta manera, podemos comprobar si esos granitos son causados por el cosmético o por cualquier otra causa.

Si por el contrario, estamos probando un rímel o un lápiz de ojos nuevo podemos sufrir el síntoma de los ojos llorosos e inflamados. Suele ocurrir con los waterproof, un rímel de larga duración que no desaparece con el agua. Si no lo retiramos adecuadamente, puede ocasionarnos una reacción alérgica. Si además, sufrimos reacción inmediatamente después de aplicarnos el producto y sufrimos reacciones como escozor fuerte u ojos rojos, debemos retirarlo inmediatamente y no utilizarlo jamás, puesto que las alergias relacionadas con los productos de cosmética en los ojos son las más peligrosas.

Otro de los productos con el que tenemos que tener cuidado son las cremas corporales. Siempre es recomendable utilizarlo previamente en una parte pequeña de nuestro cuerpo para ver cómo reacciona, como por ejemplo nuestra mano. Debemos tener en cuenta que es preferible utilizar cremas más suaves, sin un olor demasiado fuerte e hipoalergénicas para evitar inflamación en la piel.

Otro de los síntomas es el de las manchas secas, costras o escamas en la piel, que suelen ser una dermatitis o eccema atópico y siempre acompañadas de un molesto picor. Si las observamos, debemos acudir inmediatamente a nuestro dermatólogo para averiguar cuál es el elemento que nos ha causado esa reacción y cómo combatirla.

Por otro lado, a veces nuestro cuerpo nos da pistas sobre determinadas reacciones sin que aparezcan granitos o eccema. Simplemente notamos ligeras molestias en nuestra piel que nos indican que algo está sucediendo tales como notar los ojos resecos, sentir los labios hinchados y con un cierto picor o notar nuestra piel seca y rígida tras aplicar las cremas.

Si tomamos nota de este tipo de síntomas y utilizamos los productos que son perfectos para nuestra piel, podremos disfrutar de un aspecto atractivo y sobre todo, saludable.