Una biopsia de piel es la toma de una muestra de células de una parte específica, a fin de realizar un diagnóstico o de observar la posible presencia de agentes patógenos en un área específica. Para realizarla es necesaria la toma de una muestra de piel, la cual será analizada bajo el microscopio para determinar qué tipo de trastorno existe o en caso contrario para descartar la presencia de una enfermedad.

Tipos de biopsias de piel

Biopsia por raspado: se realiza retirando mediante un instrumento quirúrgico afilado mediante el cual se toman muestras de la superficie de la piel sin necesidad de cortar o punzar, a penas se hace un ligero raspado sobre la piel y se toma la cantidad de células necesarias para este examen.

Biopsia por escisión: En este tipo de biopsia, el medico extrae una porción importante de la piel mediante un corte con bisturí, puede ser de una malformación de la piel o de otra sección del cual se sospeche que pueda tener algún tipo de anomalía.

Biopsia por punción: en este tipo de biopsia se extrae una porción más profunda de piel, incluyendo la dermis, realizada con un extractor de piel especialmente diseñado para este propósito.

¿Cuándo es necesaria una biopsia de piel?

Es el médico especialista quien decide si es necesario realizar este examen. En algunos casos, se solicita cuando algún tratamiento no ha sido efectivo y es necesario identificar la verdadera causa de la enfermedad para recetar el tratamiento más adecuado, o en casos más serios, cuando se sospecha o hay indicios de alguna patología importante como el cáncer de piel.

El propósito de la toma de muestras de piel mediante biopsia es no solo el de detectar cualquier tipo de enfermedad, incluido el temido cáncer, sino que a la vez se hace en algunos casos a modo de retirar la piel enferma y así evitar que se propague la enfermedad. Por eso, aunque parezca un proceso simple debemos darle la atención e importancia adecuada.