El sol tiene múltiples ventajas para nuestra salud física y mental. Es fundamental que consumamos sol periódicamente, pero lo cierto es que deberemos hacerlo siempre con precaución y a través del cuidado y protección de la piel. Parece que solo tenemos que cuidarnos del sol en verano, pero lo cierto es que deberemos hacerlo durante todo el año, especialmente cuando nieve o esté nevado. En este artículo explicaremos cómo conseguir una fotoprotección adecuada.

 

Es importante fijarse en el número que aparece en el fotoprotector que escojamos para protegernos la piel del sol

 

Para conseguir una protección óptima de la piel disponemos de fotoprotectores, que nos permiten exponernos al sol y minimizar el riesgo de padecer ciertas quemaduras o lesiones que podrían ser nocivas para nuestra salud.

 

La mayoría cuenta con filtros físicos y químicos y en el caso de los físicos cuentan con partículas

que se encargan de ejercer una acción reflectante sobre el sol actuando como espejos. En el caso de los químicos, disponen de moléculas complejas que son capaces de absorber la radiación ultravioleta y dispersarla en forma de calor. En este caso no se debe aplicar en los menores.

 

El número que lleva el fotoprotector en la etiqueta es el factor de protección solar y a partir de ese número, ya no protege de las quemaduras en la piel. Por ejemplo, si una persona que se expone al sol 10 minutos usa una foto de protección de 40 le protegerá hasta 40 veces más.

 

Pero es importante tener en cuenta que la transpiración altera este proceso y es importante repetir asiduamente la aplicación. Es importante aplicar un filtro solar en crema o gel antes de cada exposición al sol y aplicarlo cada dos horas especialmente tras haber sudado al practicar deportes de nieve.

 

Escoger un SFPD adecuado a la intensidad de la radiación solar también es un asunto muy importante y estas medidas se deben tomar especialmente en días nublados.

 

Por último también es importante tener en cuenta la protección ocular para que la radiaciones solares no sean nocivas para los ojos. La elección de las gafas de sol debe ser importante para contar con una visión confortable y que obtenga la máxima protección en los ojos.

 

Lo mejor es adquirir unas gafas de sol que tengan la marca C, que se corresponde con los requisitos cumplidos por la normativa europea. El segundo de los casos es el filtro solar de las lentes, que impiden la llegada del sol del sol de los ojos.

 

Si las gafas no cuentan con filtros adecuados, puede provocar dolores de cabeza o conjuntivitis y para ello, los filtros de color conjugan el color y la capacidad de absorción de la radiaciones solares. En el caso del marrón mejora la visión de los contrastes y se recomienda para realizar deportes de invierno; el color verde altera muy poco la visión de los colores y se adapta especialmente en caso de hipermetropía y deportes de invierno.