La Navidad trae consigo reencuentros, cenas de empresa, cenas especiales y para ello, queremos tener siempre la piel a punto. Todos conocemos cómo las fiestas navideñas son una época donde la dieta desaparece, para dar lugar a comidas más copiosas y alimentos que durante el año no consumimos normalmente.

Por otro lado, el consumo de alcohol se hace notable y las bajas temperaturas traen consigo el invierno. Se trata de un mix de factores que hacen que la piel esté perjudicada durante estos días.

 

¿De qué manera afectan los excesos navideños a la piel?

 

La mala alimentación y dormir poco, pueden incidir negativamente en la salud de nuestra piel. En Navidad, comemos más y generalmente, son alimentos calóricos. Los alimentos grasos pueden afectar negativamente a nuestra piel y alterarla, mientras que los alimentos con mucho azúcar producen picos de insulina muy altos que inflaman la piel y provocan un endurecimiento y deterioro de las fibras dérmicas. Este proceso se conoce con el nombre de glicación.

 

El alcohol deshidrata considerablemente la piel y provoca que se muestra congestionada y con un efecto apagado. Por otro lado, en caso de haber dormido pocas horas, no ayudará a que amanezcamos con una buena cara. Recuperar y restaurar la piel, es un proceso que se lleva a cabo durante la noche, especialmente en la primera fase del sueño. De ahí que sea tan importante dormir lo necesario. Así, deberemos seguir una serie de consejos para cuidar la piel y en este artículo detallaremos cuáles son.

 

A pesar de que sea invierno, es importante utilizar protector solar diariamente

 

Lo primero a tener en cuenta es limpiar la piel diariamente. Debido a que ingerimos más cantidad de grasas que en el resto del año, la limpieza es crucial para eliminar impurezas. Lavaremos la cara dos veces al día y la desmaquillaremos correctamente.

 

Por otra parte, usaremos protector solar. Durante el invierno también recibimos constantemente rayos UV. Muchas personas cometen el grave error de pensar que el protector solar solo es indispensable en verano cuando no es así. Gracias al uso diario de protector solar, evitaremos el envejecimiento prematuro y protegeremos nuestra piel de las manchas provocadas por el sol.

 

También deberemos hidratar nuestro rostro. Los cambios de temperatura, así como los ambientes cargados y la ingesta de alcohol, terminan por deshidratar considerablemente nuestra piel. Para contrarrestar los efectos, generemos mucha agua para recuperar una piel suave y sana y lo complementaremos con el uso diario de crema facial con hidratación.

 

Otro consejo muy útil es la realización de un peeling. Los dermatólogos los hacen durante todo el año y son muy efectivos. Así, el sol no podrá incidir mientras se regenera nuestra piel. A través de la realización de uno de ellos, lograremos limpiar nuestro rostro por completo de las impurezas para dar la bienvenida al año.

 

La alimentación es fundamental para que nuestra piel luzca más radiante y bonita. Para lograrlo, incorporaremos distintos vegetales verdes. Lo más adecuado es recurrir a caldos detox, zumos depurativos, infusiones o incluso tés. Así, lograremos un efecto antiinflamatorio y descongestivo. Los zumos realizados con vitamina C, ayudarán a contrarrestar los efectos que ha tenido el alcohol.