La piel es un órgano fundamental para el ser humano, protegiéndonos de agresiones externas tales como patógenos, manteniendo la temperatura corporal en un equilibrio que evita la aparición de enfermedades, evitando la pérdida de agua y haciendo que podamos sentir de forma correcta los medios externos. Por eso, hay que intentar mantenerla sana y en un estado óptimo, ofreciéndole un cuidado adecuado.

Es habitual encontrarse casos donde no hay una correcta rutina de cuidado dermatológico con la consiguiente aparición de enfermedades que pueden ser una gran molestia tanto a nivel estético como físico. Algunas de estas enfermedades habituales podrían ser la psoriasis, eczemas, acné, melanoma, alopecias o la urticaria.

En algunas ocasiones es imposible evitar la aparición de estas afecciones, pero generalmente es algo que se puede prevenir con un buen cuidado de la piel. En este artículo dejamos algunos hábitos saludables que ayudarán a mantener este órgano en perfecto estado.

 

5 recomendaciones para tener un cuidado de la piel óptimo

Tener sana la piel requiere de una serie de cuidados en la rutina del día a día:

  • Utiliza productos para hidratar la piel: Muchas veces pensamos que con una higiene correcta es suficiente, pero hay que tener en cuenta que para algunas pieles no es suficiente con eso, por lo que hay que intentar hidratarnos bien después de cada ducha.
  • Utiliza productos de higiene que no sean nocivos: Los jabones ayudan a eliminar suciedad e impurezas, haciendo una gran labor por nuestra piel. Sin embargo, hay algunos productos de limpieza que contienen agentes que son muy nocivos para la dermis. Hay que intentar mantener siempre el pH de la piel en un nivel de equilibrio adecuado.
  • Limpia bien tu cara por las mañanas: la piel de la cara es más fina que la del resto del cuerpo, siendo el lugar donde más problemas dermatológicos se producen. Así pues, un lavado por la mañana, utilizando algún producto que nutra la piel del rostro, es lo más recomendable.
  • Utiliza protección solar en días calurosos: Es frecuente encontrarse con gente que en los días de sol en la playa o la piscina no utiliza protección solar, sin ser conscientes de que los rayos solares pueden afectar de forma importante a nuestra piel.