El paso de los años no perdona a nadie. La vida son momentos donde se tiene que disfrutar y vivir al máximo. Durante estos años, podemos experimentar diversas situaciones que nos dejan diversas consecuencias en nuestro rostro: hablamos de las arrugas. ¿A quién no le molestan? Seguramente a casi ninguno. Gracias a los avances en medicina estética, se pueden conseguir grandes resultados en ellas con el bótox. A continuación, desarrollamos algunos de sus beneficios.

Efectos visibles a los pocos días

En primer lugar, una de sus ventajas es que no requiere finalizar tus actividades ni durante ni después del tratamiento. Muy importante en caso de que tengas que trabajar o bien, cuidar de los tuyos. Asimismo, los efectos son muy rápidos, visibles una vez han pasado los 6 o 7 días de su aplicación. Dichos efectos, perduran en el tiempo y duran en torno a 6-8 meses dependiendo de la cantidad de las sesiones.

Además, el tratamiento es reversible por varios meses y dentro de los parámetros normales, no hay razón para que provoque efectos secundarios. El hecho de que se aplique con inyección, hace que el efecto sea local en el lugar donde se aplica y no en distintas zonas del cuerpo. En el caso de que padezcas hipersudoración, también resulta efectivo tanto en las manos, axilas, frente o cuero cabelludo.

Mantiene la expresión facial del rostro

Uno de los mitos que cada vez cobra menos fuerza es el hecho de que pueda alterarse tu aspecto.  Se puede realizar en casi cualquier región facial y mantiene la expresión facial y el efecto que se desee. Por otro lado, la técnica no es muy dolorosa, ya que las inyecciones son realizadas con agujas de menor calibre y además, se aplica una crema anestésica para así minimizar los dolores del paciente. Lo mejor de todo es el tiempo que dura la sesión, que suele oscilar entre los 10 y 15 minutos. Posteriormente, el paciente puede realizar una vida totalmente normal tras una sesión rejuvenecedora que el rostro agradecerá.