La blefaroplastia consiste en la extirpación de las bolsas adiposas y la resección del excedente cutáneo localizado en los párpados superior e inferior.

La cirugía de párpados o blefaroplastia es un tratamiento médico-estético cuyo objetivo es la exéresis del exceso de piel y bolsas adiposas (grasas) localizadas tanto en el párpado superior como inferior.

Estos signos, resultado inevitable del envejecimiento del párpado y el paso del tiempo, no sólo dan un aspecto más ajado a la mirada, sino que en algunos casos también puede interferir en la visión del paciente.

Sin embargo, la blefaroplastia no corrige la caída de las cejas ni elimina las patas de gallo ni otras arrugas relacionadas con la edad. Para ello es posible combinar este tratamiento con otras intervenciones faciales más apropiadas tales como el lifting cervicofacial, el PRP o Plasma Rico en Plaquetas, el lifting frontal, el bótox o cualquiera de los tratamientos de peeling de los que disponemos en nuestra clínica dermatológica.

Como resultado se logrará la obtención de un aspecto mucho más joven y despierto que permanecerá durante años, ya que generalmente las bolsas de los párpados y los excesos de piel no suelen volver a aparecer. Durante los primeros meses las cicatrices de la intervención podrían presentar un aspecto rosado que irá desapareciendo de manera progresiva.

La vuelta a la normalidad es relativamente rápida. La mayoría de pacientes se incorporan a la vida laboral pasados los 10 primeros días tras la intervención. A lo largo de ese período la persona intervenida habrá de mantener un reposo relativo durante 3 ó 5 días, permaneciendo con la cabeza elevada y aplicándose compresas frías con el propósito de disminuir la inflamación. Los puntos le serán retirados entre el segundo y el séptimo día desde la intervención, lo que aliviará cualquier molestia que pueda llegar a sentir.

En cualquier caso, se recomienda no llevar a cabo actividades fuertes durante las tres semanas desde la operación.

Salvo casos muy excepcionales cualquier persona es apta para someterse a una blefaroplastia en Valencia. Salvo las indicaciones de rigor, la blefaroplastia es una intervención que apenas implica riesgos. Sobre todo cuando quienes la llevan a cabo son auténticos profesionales.