El eczema de manos se refiere a la inflamación que se produce en la piel de esta parte del cuerpo y que hace que éstas adquieran un aspecto muy enrojecido y áspero, pudiendo conllevar a veces también descamación y la aparición de pequeñas grietas. Las personas que padecen esta dolencia suelen experimentar picor y tirantez en las manos, pudiendo ser leve en algunos casos, pero en otros difícil de llevar.

Generalmente se diferencian dos tipos de eczemas de manos: el irritativo y el alérgico. El primero se produce por el contacto continuo o repetido de la piel con sustancias irritantes, mientras que el segundo tiene que ver con el contacto con sustancias a las que se tiene alergia, de forma que será fundamental tener un diagnóstico de los tipos de alergia que padecemos para combatirlo.

La causa más frecuente del eczema de manos es la parte del irritativo. La excesiva limpieza de manos (ahora muy frecuente con todo el tema del covid-19), la humedad exagerada, agentes detergentes, productos ácidos o cáusticos, etc, pueden ser factores desencadenantes de esta dolencia. Así pues, muchos trabajos donde se manipulen elementos químicos, como la hostelería, pueden aumentar las probabilidades de sufrir eczemas en las manos.

 

4 medidas a tomar para prevenir los eczemas de manos

 

Aunque hay veces que es complicado evitar por completo la aparición de eczemas en las manos, sí que podemos tomar ciertas medidas preventivas:

  • Tener cuidado al lavar los platos, utilizando siempre algún tipo de guante para el levado de los mismos, y más aún cuando ponemos el agua a gran temperatura.
  • Evitar el lavado muy excesivo de manos. Aunque es cierto que ahora estamos pasando por un momento muy particular con la pandemia y las manos deben lavarse con frecuencia, debemos intentar controlar que este lavado no sea excesivo.
  • Evitar el contacto de nuestras manos con productos químicos nocivos para la piel.
  • Intentar no tener un rozamiento continuo de la piel de las manos con diferentes agentes.
  • Aplicar productos especializados, como cremas reparadoras, para mantener protegida la piel de las manos. Para ello, será importante saber qué tipo de piel tenemos.