Con la llegada del verano, llegan los viajes a la playa, las cervezas en las terrazas, los paseos turísticos por las ciudades y muchas cosas más. Además, el periodo estival trae de la mano los días calurosos, donde el sol se puede convertir en nuestro mayor enemigo. De hecho, con el paso de los años van aumentando los casos de cánceres cutáneos, por lo que en este artículo queremos dejar algunos consejos para prevenir lesiones de piel.

La fotoprotección es un factor preventivo clave para evitar cualquier tipo de lesión cutánea. Los malos hábitos son recurrentes en esta época del año, ya que mucha gente no es consciente de los peligros que conlleva la exposición al sol y a grandes temperaturas.

Esta fotoprotección puede ser de varios tipos:

  • Fotoprotección física: Son los elementos materiales que actúan como barrera entre el sol y nuestra piel. La ropa o complementos, como sombreros, son ejemplos de este tipo.
  • Fotoprotección biológica: Son barreras que genera el propio cuerpo del ser humano frente al sol. Por ejemplo, el bronceado sirve de resistencia contra los rayos solares.
  • Fotoprotección química: Es la protección que se consigue gracias a productos fabricados, como pueden ser las cremas solares.

 

5 consejos importantes para tener tu piel protegida contra el sol

Para evitar los daños que puede producir la exposición solar, te dejamos algunas recomendaciones:

  • Evitar estar expuesto en las horas de máxima exposición solar: Entre las 11h y las 16h, los rayos de sol pegan con más fuerza.
  • Usa crema solar siempre que vayas a exponer grandes tramos de tu piel, como en piscinas o playas.
  • Utiliza complementos para conseguir sombra: La utilización de sombreros y gorras es muy recomendable en verano. Además, cualquier sombrilla es aprovechable para conseguir sombra.
  • Utiliza gafas de sol: No solo la piel puede verse dañada con la exposición alta al sol, sino que los ojos son también delicados. Por eso, utilizar gafas de sol de calidad es imprescindible para evitar daños oculares.
  • Hidrátate bien: Además de ser fundamental para evitar deshidrataciones, tomar agua en días calurosos ayuda a mantener un correcto estado de la piel.