Cuando hablamos de tratamientos con láser, solo nos imaginamos la depilación, ya que es uno de los tratamientos más utilizados de este tipo. Sin embargo, el láser puede ayudarnos a resolver otros problemas, entre esos las lesiones vasculares.

Antes que nada, debe saber que las lesiones vasculares no son simples varices, pueden ser venas diminutas en forma de telaraña, o hasta manchas en la piel hereditarias, también se incluye las cicatrices de quemaduras, acné y cirugía.

El láser emite una luz concentrada en un solo punto el cual recibirá una carga de energía muy grande en un breve periodo de tiempo. Este proceso ayuda a la coagulación de la sangre en los vasitos sanguíneos de la piel, logrando que se eliminen las marcas al mismo tiempo que la piel permanece intacta y sin daños colaterales.

Qué considerar en la aplicación de láser como tratamiento estético

Antes de cada tratamiento con láser debe tener en cuenta que las manchas no se eliminarán en una sola sesión, se requieren de varias intervenciones para quitarlas por completo. Sin embargo, este tratamiento se realiza con varios intervalos de tiempo ya que no pueden realizarse una sesión muy cercana a la otra.

En vista de que la energía foto lumínica activa la coagulación de la sangre en las venas, se produce una irritación que conlleva al colapso de las paredes de las venas. Esto genera ciertas molestias de dolor en la piel, por lo que se recomienda untar cremas analgésicas en la zona antes de realizar el tratamiento con láser.

No todas las lesiones son iguales, algunas son más profundas que otras o más extensas. Además, las zonas en las que se encuentran pueden ser más complicadas en uno pacientes que en otros, ya que muchos presentan lesiones en el rostro.

Las lesiones presentan colores diferentes que requieren una cierta cantidad de sesiones. Por ejemplo, las de color vino tinto necesitan más de 3 sesiones, en cambio las que son color rubí o en forma de telaraña solo necesitan máximo 3.

Este tratamiento no es invasivo y el láser en la piel se siente como diminutos piquetes de alfileres en la zona tratada. Además, no requiere vendajes ni curetajes de ningún tipo, aun cuando puede llegar a lo más profundo de la piel sin hacer incisiones.

Es la mejor manera de eliminar las manchas y lesiones en las venas sin pasar por el quirófano, ni padecer los efectos secundarios del mismo.