La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y, por ello, es muy susceptible de sufrir diversas enfermedades. Hay que tener en cuenta que la piel es una barrera fundamental en nuestro cuerpo, que evita el ataque de miles de patógenos que quieran entrar a los tejidos internos y mantiene los fluidos corporales dentro del cuerpo, evitando así que se produzca deshidratación.

Además de esto, la piel sirve para que podamos comunicarnos con el medio que nos rodea, gracias las terminaciones nerviosas que tiene que hacen que se puedan percibir texturas, presión, dolor, etc., a través del tacto. Por eso, hay que intentar cuidar al máximo este órgano, intentando evitar la aparición de cualquier tipo de enfermedad relacionada con el mismo.

Las enfermedades cutáneas pueden tener un origen muy diverso. Algunas veces pueden aparecer como consecuencia de infecciones fúngicas o víricas, mientras que en otras ocasiones son los factores ambientales los que determinan la aparición de la enfermedad.

En cualquier caso, sea cual sea el motivo, lo cierto es que las enfermedades existen y son difíciles de evitar, aunque hay métodos para prevenirlas. Algunas de las más típicas que podemos mencionar son las siguientes:

  1. Eczemas: Son respuestas inflamatorias de la piel ante estímulos externos. Podemos diferenciar entre eczema atópico, que puede aparecer en la cara a cualquier edad, y eczema de contacto.
  2. Acné: El problema de la piel más típico en adolescentes. Es una inflamación de los folículos pilosebáceos, que afecta especialmente a la cara, aunque puede darse en cualquier parte del cuerpo. Es una dolencia que afecta a casi el 90% de la población en plena pubertad.
  3. Vitíligo: Se trata de la aparición de manchas blancas de tamaños diversos en varias partes del cuerpo, especialmente cuando éstas han sido expuestas a los rayos solares. Al igual que las anteriores, no es una enfermedad grave.
  4. Cáncer de piel: Surge cuando crecen de forma descontrolada células anómalas de la piel. Este tipo de enfermedad es mucho menos común que las anteriores, pero mucho más grave, lógicamente.
  5. Psoriasis: Se caracteriza por la aparición de escamas y manchas rojas en la piel, que provocan picor y, en algunas ocasiones, dolor intenso.
  6. Verrugas: Este tipo de dolencia se basa en la aparición de prominencias de color negruzco en cualquier parte del cuerpo. Son de carácter benigno y acaban desapareciendo por sí solas en un par de años aproximadamente, aunque con tratamientos se pueden eliminar antes.